jueves, 21 de mayo de 2009

LIDERAZGO: LA VERDADERA REVOLUCIÓN - Antonino Binaggia

RESUMEN
“El Liderazgo no es un concepto, es una actitud”
Así comenzaba el profesor Ramón Piñango la primera sesión de “LIDERA”; una máquina que promete construir redes para la democracia, en un país que sin duda carece de actitud.
Una actitud que no es innata, sino más bien una disposición mental adquirida, que te permite enfrentar el cambio y alinear a un grupo determinado de personas, desafiando los paradigmas existentes, motivando e inspirando para avanzar todos en una misma dirección, luchando por un fin común.

Pero ésta actitud es volátil, es circunstancial, y la verdadera fortaleza de un líder es saber que palo de golf utilizar, que estilo de liderazgo emplear según la ocasión que se presente. No es una tarea fácil, ya que implica lidiar con las emociones, fenómenos psicofisiológicos que al igual que esta última palabra son complejos.

Existen teorías que se contradicen cuando se habla de este tema. Para unos el ser líder implica ser solucionador de conflictos, catalizador de cambios, para otros los líderes ni siquiera organizar a las personas pueden y su capacidad de liderazgo no depende de los rasgos exóticos de dicha persona (Kotter). Pero todas coinciden en que un líder debe contar con algunas cualidades claves como la credibilidad, la empatía y la persuasión.

Estas teorías nos llevan también a cuestionamientos sin respuestas definitivas, los argumentos vienen de un lado y del otro, definitivamente el Liderazgo no es una ciencia exacta ni existe un solo concepto que lo defina, pero si es necesario.

Lamentablemente, algunos liderazgos no son utilizados con fines positivos, algunos son tóxicos y negativos. Debemos señalarlos y desenmascararlos, y la única forma de hacerlo es generando uno nuevo que de verdad obtenga resultados como dice Goleman, ese Liderazgo al que yo llamo: La verdadera revolución.

LIDERAZGO: LA VERDADERA REVOLUCIÓN

La forma de actuar de una persona, y su comportamiento ante determinada situación es lo que lo define como líder.

No tiene sentido hablar de un líder si este no tiene seguidores, juntos forman un grupo, y ese grupo es el liderazgo. Así lo define el profesor Piñango, como un fenómeno grupal en donde surgen circunstancialmente algunas personas como lideres. Él nos explica que no es correcto ver el papel de estos, de forma tan trivial, es algo más complejo que se ve afectado por su historia, por su cultura y por sus características, determinando de esta manera su posibilidad de éxito.
La profesora Lud Marquez nos habló de los roles que existen en ese grupo, de como surgen y cuales son: el primero, el Promotor que le da dirección, el segundo, el Observador que da una perspectiva, el tercero, el Opositor que promueve la corrección y por último sin ser menos importante, el Seguidor quien genera finalmente un cierre. Todos estos roles aportan algo para que el grupo avance hacia su objetivo y el líder dependiendo de las circunstancias se puede desempeñar en cualquiera de ellos.

Existen muchas formas de clasificar a los líderes, en este ensayo esbozaré los estilos que define el psicólogo estadounidense Daniel Goleman:

El coercitivo que exige se hagan las cosas de una única forma, el orientativo que invita a seguir determinado camino, el afiliativo que con empatía pone como prioridad los sentimientos de las personas, el democrático que considera todas las opiniones y promueve el trabajo en equipo, el ejemplar un tanto arrogante y ególatra que subestima al resto del grupo y finalmente el formativo que apuesta por el desarrollo y el crecimiento de las personas.

El autor relaciona todos estos estilos con la habilidad de manejar nuestras relaciones y sentimientos, la inteligencia emocional. Ésta afecta el ambiente de trabajo, responsable según él de casi la tercera parte de nuestros resultados. Los lideres que han logrado dominar cuatro o más estilos, tienen el mejor clima o ambiente de trabajo, y por ende el mejor desempeño.
Se tiende a confundir el Liderazgo con el poder, el primero moldea el comportamiento o la opinión de un grupo y el segundo impone su voluntad sobre ese grupo.

Aquí nos hacemos un primer cuestionamiento: ¿existe el liderazgo sin poder?, ¿existe el poder sin liderazgo? Para mi está claro que la respuesta es si, en ambos casos. Un líder puede no tener poder para imponerse, sin embargo si tiene la capacidad de persuadir a un grupo. Y puede existir una persona con mucho poder, que se imponga constantemente, pero sin legitimidad ni credibilidad alguna para liderizar ese grupo.

En el pensum del programa de formación LIDERA se evidencia claramente cuales son las herramientas que permiten a un líder cumplir con su misión: su capacidad para negociar, su capacidad para establecer redes, su habilidad para comunicarse (vocería) y la firmeza de sus valores.

Trataré de argumentar esta afirmación de atrás hacia adelante como el cangrejo:
El pasado 14 de marzo luego de hacer un comentario cargado ideológicamente en la sesión con el profesor Welch, le dije a “Chola” (compañero de clases) en voz baja: “perdí todo mi liderazgo”, a lo que él respondió: “no te creas, el liderazgo no consiste en ganar simplemente el apoyo de otros o mejor dicho decir lo que otros quieren escuchar. El liderazgo más bien implica tener la convicción en unos principios y marcar el camino. A lo mejor no vas a ser popular en este salón, pero lo de líder no queda duda”. A eso me refiero con valores y principios firmes.
Luego junto con el profesor Briceño aprendí la importancia del ETHOS (Reputación), el PATHOS (Empatía) y el LOGOS (Racionalidad) a la hora de dar un mensaje.

Con Feliciano y la profesora González dilucidamos la importancia de la planificación estratégica, de las alianzas y de buscar los intereses comunes para fortalecer acciones uniendo esfuerzos.
Con el profesor Carrillo aprendimos que hay que prepararse, que no hay una sola manera de negociar y que “la democracia es intrínsecamente negociación”.

Con ponencias magistrales como la de Carrera Damas y Pino Iturrieta nos dimos cuenta que es indispensable conocer la historia, para evitar caer en los errores que ya alguna vez se cometieron.

Y finalmente, la actividad “extra muro” afianzó la importancia del trabajo en equipo.
En el ámbito profesional, estas herramientas me van a permitir sin duda obtener mejores resultados. Entendiendo ahora la importancia de conocer bien un tema antes de negociar, entendiendo que los cambios son inevitables y hay que afrontarlos, debemos romper paradigmas, entendiendo que la comunicación es importante pero más aún la forma en que se practica y por último, entendiendo la necesidad de generar redes de contactos para que en algún momento (sino varios) de la vida, trabajen articuladamente por un mismo objetivo, una misma misión, que puede ser desde organizar algún evento hasta montar una empresa.

Al hablar de la misión y retomando el tema del líder, surge un segundo cuestionamiento que plantea el profesor Alarcón: “¿tienes una misión porque eres líder…? o ¿eres un líder porque tienes una misión?”. Partiendo de que el liderazgo depende de las circunstancias, me inclino más por la segunda afirmación.

Habiendo dicho todo esto, ya para terminar con esta “cháchara” que ya bastante sazonada está, los venezolanos necesitan alinearse, necesitan enfrentarse al cambio, necesitan una verdadera revolución: El Liderazgo.


CONCLUSIONES
“liderar es aprender haciendo”

Así cerraba su ponencia la profesora Marquez, y más allá de las contradicciones que se pueden hallar en la extensa literatura que existe sobre este tema; podemos decir que el liderazgo es necesario, y su importancia radica en el poder de influencia que tiene, su poder de guiar a un grupo.

Un líder debe poner en duda sus paradigmas, debe esforzarse por cambiar su estatus quo, utilizando el vinculo emocional, la empatía, siendo consciente de sus capacidades y de sus debilidades, teniendo confianza en si mismo.

Si bien una persona no nace líder, existen habilidades que fortalecen el liderazgo: Control de emociones, transparencia, adaptabilidad, “obsesión con el propósito”, orientación al logro, trabajo en equipo. Y así como existen habilidades, existen limitaciones que lo impiden: la arrogancia, la inseguridad, los temores, la envidia, el resentimiento y un par de egos: el egoísmo, y el egocentrismo.

El liderazgo es lograr resultados a través de otros, o mejor dicho, junto con otros. Un líder debe trazarse metas claras, definir una estrategia que le permita evaluar su gestión y potencializar el impacto de la organización en donde trabaja. Toda estrategia debe estar orientada hacia un grupo de personas, no todos somos iguales, se debe definir un “target”, y en función de éste, se establecen cuales son las necesidades, para luego encontrar los recursos humanos y económicos para satisfacerlas.

Sin embargo, por muy planificado que sea un líder, siempre llegará el conflicto, aquí entra la importancia de la negociación (medio), la cooperación, el famoso “ganar-ganar”, para llegar a acuerdos y resultados (fin)

Cierro con el comentario del profesor Benigno, no se debe perseguir un liderazgo, se debe perseguir un fin. Comencemos a liderar, comencemos a hacer…

BIBLIOGRAFÍA

- Objetivos e instrucciones para realizar un ensayo monográfico: http://www.bachillerato.uchile.cl/estudiantes/Txt/monografia.htm
- GOLEMAN, Daniel. “Liderazgo que obtiene resultados” Clásicos de Liderazgo. Año 2000
- KOTTER, John. “Lo que de verdad hacen los líderes” Clásicos de Liderazgo. Año 1990
- PIÑANGO, Ramón. “Granos de sal contra el endiosamiento de los líderes” Debates IESA – Volumen IX número 2.
- MALAVÉ-MARQUEZ-PIÑANGO. “Liderazgo: una perspectiva de comportamiento” Caracas, 7 de marzo de 2009.

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